FÚTBOL: COPA DEL REY 2007/08

A pesar de estar viviendo el Valencia una de las peores temporadas de la última década, acabará el año limpiando en sus vitrinas un trofeo: la Copa del Rey 2007/08. Una victoria merecida por 3-1 a un Getafe que el fútbol aún le sigue debiendo un trofeo por su constancia y su afán de superación.

LA CARA DE LA COPA: EL VALENCIA

En algunos medios vaticinaban que la continuidad del cuerpo técnico del Valencia C.F dependía de esta final. Otros, afirman que no hay vuelta atrás y que el año que viene no seguirán. Aun así, ayer ese banquillo manteniendo sus ideas, sorprendieron en 20 minutos al Getafe. Quizás, la imagen que se vive en este club se ve reflejada en dos situaciones: la primera, en ver cómo es el entrenador el que va a felicitar uno a uno a sus chicos (y no al revés celebrándolo con él). La segunda, cuando decide el club que no van a celebrar (de momento) la “séptima” por la situación deportiva en la que se encuentra sumergida el club.

Los problemas de este equipo me recuerdan a los del Real Zaragoza. Creo que el problema no está en el banquillo si no, en la forma en la que se ha dirigido el club hasta hace poco y el vestuario que tiene.

Pero hablando del partido, ayer destacaría la gran labor que realizó Baraja todo el encuentro llevando el ritmo de su equipo. Acompañado de Silva y Mata (que día a día coge más confianza) y de Arizmendi, que parece contar con más confianza en banda derecha que Joaquín por su gran trabajo y su resistencia física. Otro de los jugadores que señalaría es la reaparición de Alexis, aunque al final del encuentro el jugador estaba sin fondo físico al llevar tanto tiempo fuera de los terrenos de juego. Su gol a placer fue un buen trabajo en equipo ya que en el segundo palo, Villa arrastra a su marcador hacia fuera para que entrara sin obstáculos Alexis al remate.

El gol de Morientes fue por astucia y el “saber estar” en el sitio como el delantero matador. En un error de marcaje, el extremeño remató de cabeza (especialista en estos remates) un mal despeje de Ustari que dejó la pelota muerta en el punto de penalty.

Aún así, el equipo sigue mostrando carencias sobre todo, defensivas y de solided en algunos momentos del partido. Lo que sí se vio fue voluntariedad en los 90 minutos a pesar del mal estado físico en el que se encuentra la plantilla.

LA CRUZ: EL GETAFE

La peor palabra que le pueden decir a un jugador del Getafe estos días es “resignación: lo habéis intentado en UEFA y Copa del Rey pero no tuvisteis suerte”. No se les puede reprochar nada a un equipo que temporada tras temporada va renovando su vestuario y el banquillo. No juegan con la ilusión de sus aficionados, si no, todo lo contrario: les dan motivos para seguir apoyándolos.

Y digo “la cruz” porque fue el derrotado. Seguramente, los azulones no se pensaron que el Valencia saliera tan ofensivos desde el primer minuto. Cuando los azulones se encontraron con un 2-0 en menos de 15 minutos del primer tiempo, la reacción fue tardía ya que en esos momentos, el equipo ché dominaba el terreno de juego y tuvieron medio atado a De la Red y a Casquero.

El segundo tiempo, los chicos de Laudrup saltaron al terreno de juegos muy motivados, con el espíritu de Munich a sus espaldas para remontar, pero según iban pasando los minutos y al no llegar las ocasiones claras, las precipitaciones fueron aumetando cada vez más. Pero no se puede decir que Laudrup no lo intentó, y quitó a un defensa para sacar a Braulio: un jugador que revoluciona la punta de ataque pero ayer no fue suficiente.

El jugador ayer más activo fue Granero, que se movió con mucha solvencia por todo el terreno de juego. Suyo fue el único gol de su equipo, transformando una pena máxima en el último minuto del primer tiempo.

Un año más, el Getafe alcanza la final pero no logra alzarse con la Copa del Rey. Una deuda pendiente que tiene esta competición con el equipo azulón.